La Iglesia Católica sólo ofrece vino a un niño
España es así: la Iglesia Católica le niega la primera comunión (que sigue siendo una fiesta grande y extendida) a un niño celíaco. O sea, que el chaval, de ocho años, no puede meter entre pecho y espalda nada que contenga trigo, avena o centeno so pena de enfermar. Existía la posibilidad de que comulgara con una oblea de maíz, pero las autoridades religiosas dijeron que ni hablar.
¿Una barbaridad en el siglo XXI? Que juzgue cada cual, pero, siguiendo las normas al pie de la letra, el niño y sus padres no tienen ninguna razón cuando proponen la oblea de maíz: la hostia tiene que ser necesariamente de trigo o no hay sacramento que valga. Así que la Iglesia Católica ha propuesto, como única e innegociable salida, que ese niño de ocho años reciba la primera comunión… ¡con vino!
Me encantaría saber a quién le parece esto lógico.
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Si es como dice Cristobal Ramirez, no cabe duda alguna, es una barbaridad elevada al máximo. Claro, sabemos muy bien como suelen salir estas notas en las que se busca amarrar la noticia y cuanto más alarmante mejor. No obstante hay curas para atar.
Sí, Víctor, se busca amarrar la noticia, como sabes mejor que yo, pero eso no quita que no sea… una noticia. Pero lo cierto es que el cura en cuestión tiene toda la razón del mundo: las normas de la Iglesia Católica son así, y me parecen respetables. Lo que creo que hay que hacer es cambiar una norma tan absurda que perjudica a esa comunidad de creyentes.