Cristóbal Ramírez

La otra mirada sobre España y América Latina

Jesuitas

En contra de la imagen tan extendida no sólo en España, los jesuitas no viven en su mayoría -ni mucho menos- en América Latina. El 1 de enero del año en curso la orden religiosa católica contaba con 19.216 miembros, el 29,6% de los cuales residían -o sea, trabajaban en la expansión de su ideología- en Asia Meridional. El 32,5% estaba en Europa, y tan sólo el 15,1% se localizaban en América Latina. ¿Por qué, pues, esa identificación? Porque fue y es al otro lado del Atlántico donde manifestaron todo su vigor creativo y su compromiso, y desde donde mejor supieron explicarlo al mundo. Además, es donde fueron carne de injusticia, y su denuncia de las bestialidades de las dictaduras militares algunos las pagaron con su vida, como el español Ignacio Ellacuría, asesinado a tiros y a sangre fría junto con varios de sus compañeros, su cocinera y la hija adolescente de ésta, crímenes en realidad impunes en aras de la supuesta reconciliación de la sociedad salvadoreña.

PD/ Creo que la última entrevista a Ignacio Ellacuría se la hice yo. Está editada en folleto y, si alguien lo quiere, se lo remito. Gratis, claro.

Agosto 17, 2008 - Publicado por Cristóbal Ramírez | Iglesia Católica | | 4 comentarios

4 comentarios »

  1. Los jesuitas son admirables por muchas razones. Alguien que es capaz de hacer de un insulto su tarjeta de visita ya nos está invitando a la reflexión.

    Comment por Francisco O. Campillo | Agosto 18, 2008 | Responder

  2. Gracias por el comentario Francisco O. Campillo, pero mi ignorancia llega hasta ahí. ¿Qué quiere decir la segunda frase? No la entiendo en absoluto. Los jesuitas, al menos los que he tratado y trato yo, jamás andan insultando a nadie. la crítica podría ir por otro lado -obviamente defienden aquello en lo que creen-, pero nada más. Quizás hayamos tenido experiencias diferentes con ellos.

    Comment por Cristóbal Ramírez | Agosto 19, 2008 | Responder

  3. El término “jesuítas” tiene un origen despectivo. Era una la forma de insultar a los primeros miembros de la Compañía por parte de sus enemigos. Con la inteligencia de la que han hecho gala durante toda su existencia convirtieron ese “insulto” en el nombre con el que son conocidos por todo el mundo ¿paradójico, no?

    Comment por Francisco O. Campillo | Septiembre 1, 2008 | Responder

  4. Ahora sí que lo entiendo. Lo ignoraba, sinceramente. Muchas gracias.

    Comment por Cristóbal Ramírez | Septiembre 1, 2008 | Responder


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