Cristóbal Ramírez

La otra mirada sobre España y América Latina

El precio del despacho del presidente de Galicia, el socialista Pérez Touriño, es secreto “por motivos de seguridad”

“Motivos de seguridad”. Eso es lo que argumentó el presidente (socialista) del Gobierno autonómico de Galicia, Emilio Pérez Touriño, para ni negar ni asentir ante la afirmación de la oposición de que su nuevo coche oficial había costado 480.000 euros (casi 80 millones de pesetas). Pero, según se desveló ahora, exactamente el mismo argumento (“motivos de seguridad”) había sacado a colación Pérez Touriño para no enviar al Parlamento información requirida por el Partido Popular sobre las obras de remodelación en su despacho oficial.

En efecto, en octubre del 2006, la Presidencia respondió a sendas preguntas del actual portavoz popular, Manuel Ruiz Rivas, diciendo que las reformas que habían tenido como finalidad ganar 143 metros útiles al antiguo despacho del presidente Manuel Fraga habían implicado la compra de, entre otro mobiliario, una mesa de despacho, dos sofás, librerías, butacas, dos alfombras, dos sillas giratorias, una mesa de centro con otras auxiliares “a juego”. ¿Cuánto le costó eso al erario público? En una demostración de que la transparencia no es lo suyo -en contra de lo prometido antes y durante la campaña electoral del 2005-, Pérez Touriño declaró que todas las obras estaban «sometidas a especiais medidas de seguridade», lo que le permitió negociar el contrato con una única empresa «seleccionada en base (sic) a su solvencia técnica».

Volviendo a insistir, ayer el número dos del PP gallego, Alfonso Rueda, no tuvo empacho en decir -con enormes dosis de hipocresía, puesto que durante los 15 años de gobierno conservador el despilfarro fue moneda corriente- que esos arreglos costaron casi dos millones de euros, unos 320 millones de pesetas, a lo que desde la Xunta se respondió que “la reforma se acometió… debido a un fallo en el sistema de distribución eléctrica y afectó a tres plantas del edificio“, no sólo al lugar de trabajo del presidente.

Pero, ¿cuánto costó? Ni una palabra. Motivos de seguridad. Y es que saber el coste de una mesa de centro con otras auxiliares “a juego” puede ser un arma de destrucción masiva. ¡Por lo menos!

 

 

 

 

 

 

Octubre 28, 2008 Publicado por Cristóbal Ramírez | Política | | 4 comentarios