Muerte de un franquista

Todavía quedan franquistas en España. La enorme mayoría de esa tremenda minoría de ciudadanos añorantes de la sangre y la represión salen a pasear su nostalgia y marginación en fechas señaladas, como el 20 de noviembre, aniversario de la muerte del general Franco. Pero hay algunos que han logrado ascender y ascender. No se trata de adolescentes ignorantes y manipulados que igual estaban con el dictador que podían estar con el Partido Comunista , y que con el tiempo se hacen cruces al recordar ese pasado imberbe. Se trata de hombres hechos y derechos que ocuparon cargos como gobernador civil y jefe provincial del Movimiento Nacional, la organización de Franco, la herramienta de control policial y político durante 40 años.

Roberto García-Calvo era uno de ellos. Fue gobernador civil y jefe provincial del Movimiento en Almería. Un hombre de la dictadura. Un hombre que, ya que en España no se ajustó las cuentas a nadie con la ley en la mano en aras de una supuesta concordia y con grandes dosis de amnesia colectiva, debía de quedarse en un muy discreto segundo plano y dando gracias. Pero el Partido Popular acudió al rescate, con la oposición del PSOE primero y con su aceptación después: Roberto García-Calvo, el hombre que sirvió fielmente en la organización sindical y en el Ministerio de Educación a un régimen inspirado en el fascismo de los años 30, se convirtió en el 2001 en miembro de pleno derecho del Tribunal Constitucional de una democracia. Una paradoja sin comparación por el mundo civilizado adelante.

Esta insólita anomalía remató ayer: la muerte lo sorprendió sin previo aviso. Se reunió así en el más allá con las docenas de miles de fusilados por el franquismo.

 

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6 comentarios en “Muerte de un franquista”

  1. Begoña del Barrio Says:

    Gracias por la reseña, Cristobal! En un pais en el que como bien dices reina la amnesia colectiva, es bueno recordar y llamar a las cosas y a las personas por sus nombres. Porque recordar no es abrir heridas, es solo respetar y honrar la historia de un pais. Nos han criado olvidando, evitando recordar, y ya es hora de recobrar la memoria histórica.

  2. Cristóbal Ramírez Says:

    Justamente, Begoña. Ni amnesia, ni venganza. Pero las cosas hay que decirlas como son. Que cada uno cargue con su biografía, para bien y para mal.

  3. telmo Says:

    Dentro del Constitucional, este era el experto en derecho penal, y en ese sentido esta reconocido mundialmente.
    Mira si sería bueno que fue el Gobernador Civil de Malaga (creo recordar) cuando un guardia civil mato de un tiro en la cabeza a un chico por hacer una pintada en una pared, y penalmente no llego ni a investigarse.
    De todas formas tampoco debemos extrañarnos mucho de que lleguase a este puesto, aqui tuvimos un conselleiro que apoyo el golpe de tejero, incluso fue votado varias veces para formar parte del parlamento gallego, y no nos eovidemos de ….

  4. Felix Says:

    Creo que convendría dar menos vueltas y recordar, simplemente, que el presidente de la Xunta más votado y más “adorado” firmó penas de muerte carentes de justificación –incluso las defendió en ruedas de prensa, caso de la aplicada a Julián Grimau–: Manuel Fraga Iribarne.

  5. Cristóbal Ramírez Says:

    Sí, pero hay una diferencia no menor: Manuel Fraga fue elegido presidente de la Xunta en elecciones limpias y democráticas, y, visto que en la Transición no se privó a nadie de los derechos civiles (ese es uno de los errores que se le achaca), tenía pleno derecho a presentarse. Roberto García-Calvo sólo se presentó voluntario para, desde el Tribunal Constitucional, socavar la democracia.

  6. JAVIER Says:

    Pues que quereis que os diga. Todo esto de la dictadura esta muy bien para investigarlo en las Facultades de Historia, pero cuando se acaba de morir una buena persona de cancer tras pasar dos dias en un pasillo de urgencias del hospital de Santiago teniendo por lecho de muerte una camilla negra con tubos de acero, sin una misera sabana, pues…como que pienso que mejor hariais en preocuparos de lo importante y dejar la historia a los historiadores (cuando murio el paisano en cuestion yo tenia 10 años, je!)


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