Otra más de Bibiana Aído, la lamentable ministra de Igualdad

La corrección política está llevando a España al ridículo puro y duro. Y bajo la corrección política se esconde una forma de censura y de uniformización obligatoria de la ciudadanía. La última perla la ha protagonizado -¡cómo no!- la ministra de Igualdad, Bibiana Aído.

La historia ya es conocida en toda España: la vicepresidenta segunda de la Comisión de Igualdad del Senado y miembro (que no miembra, como llegó a decir la ministra en un momento de arrebato feministoide) del Partido Popular María Jesús Sainz se fijó en un anuncio televisivo y radiado pagado por el Ministerio de Economía. El texto de ese anuncio es este:

Como psicóloga te digo que deberías dejar ese trabajo y olvidarte de tu mujer, que te absorbe toda tu energía positiva.

¿Dejar a mi Puri? Pero ¡tú estás loca! ¡Si mi Puri es lo más grande! Cómo se nota que no has probado las croquetas de mi Puri.

Punto final. Lo curioso es que tan insulso diálogo tiene como objetivo vender letras del Tesoro.

Pues parece ser que eso contamina mentes y espíritus. ¿Qué hago yo alabando por el mundo entero la costilla de cerdo al horno que prepara mi mujer? ¿Y sus excelentes tortillas? ¡Cómo se nota que no las has probado! Eso es sexismo puro, si señor. Lo que no me quedó claro es si cuando mi mujer alaba por ahí fuera mi sargo con pimientos también es digna de reproche absoluto con silencio impuesto por buenas o malas.

Una cosa es que ningún psicólogo decente suscriba el diálogo de su supuesta colega recomendando al paciente que olvide a su mujer, salvo casos extremos. Lo cual indica que el texto del anuncio es, simplemente, malo. Y otra cosa es que ahora la señora Sainz (que habló de “un escándalo gravísimo” porque el anuncijo “atenta contra los valores éticos y morales”, cosa que sin duda hace mi mujer cuando alaba mi sargo) y la señora Aído nos quieran meter un policía atrás para ver si hablamos correctamente o no según sus criterios.

Lo lamentable no es que el Ministerio de Economía se haya bajado los pantalones retirando el anuncio. Lo lamentable es que la señora Sainz y la señora Aído no tengan nada mejor a que dedicarse, sobre todo teniendo en cuenta que su sueldo se lo pagamos todos los españoles para que trabajen. No para que digan chorradas aunque nos hagan reír.

Explore posts in the same categories: Sexismo

9 comentarios en “Otra más de Bibiana Aído, la lamentable ministra de Igualdad”


  1. Me parece muy bien eso que haces de tomar de chirigota lo de las croquetas de las Aído y las protesta de la Saiz,que por cierto fue lo más presentable que hemos tenido como responsable del área de Cultura. Lo que realmente no comprendo es que los de la opinión os la toméis con esas cosas y os ‘olvidéis’ de las ‘filtraciones’. eso si que es grave. No puede permitirlo una ministra, ni por cargarse una firma, ni por pasarse por alto una investigación ni por el favoritismo de que representa que la ‘filtración’ vaya directamente dirigida a los de su color. Y todo ello lloviendo sobre mojado. Nadie hizo tantos méritos para una nota de sobresaliente para una dimisión como logró esa ministra emigrante de la política andaluza.

  2. Cristóbal Ramírez Says:

    Hombre, pero no me negarás que una cosa no tiene nada que ver con la otra. Yo sigo diciendo que mi memoria no me da para encontrar una ministra española más metepatas y patética que Bibiana Aído, pero es cuestión de opiniones.


  3. […] lo único que ha molestado a la modernidad del anuncio que han conseguido retirar a pachas la señora esa que tiene un tarjeta en la que pone que es Ministro y el partido político que usa a un ex-ciclista con barba para salir en las fotos es que trataba de […]

  4. telmo Says:

    Cristabal, mira que os lanzais cuchillos entre los dos.

    Mas allá que el mero heco del anuncio, lo que a mi me parece es que una politica veterana, que ya esta de vuelta, se hace notar con algo intrascendente para subirle los colores a una ministra que no se ha ganado nada en ninguna batalla, que va de ” me como el mundo” y tiene que hacerse, iba a decir notar, pero creo que es mas acertado valer, en un ministerio inventado que, aunque no sin falta de fundamento, tiene que dar guerra para autojustificarse.
    Una por mucha experiencia y la otra por falta de trayectoria.
    salu2

  5. telmo Says:

    esta mal escrito, donde digo “heco” quise decir hecho
    perdon

  6. María Says:

    Propongo la siguiente redcción:

    Como/a psicóloga/o te digo/a que deberías dejar ese trabajo/a y olvidarte de tu mujer/hombre, que te absorbe toda/o tu energía/o positiva/o.

    ¿Dejar a mi Puri/o? Pero/a ¡tú estás loca/o! ¡Si mi Puri/o es lo/a más grande! Cómo/a se nota/o que no has probado/a las croquetas/os de mi Puri/0.

  7. Cristóbal Ramírez Says:

    ¡Magnífico, María!

  8. Dani Says:

    Señor Ramírez, que creas que tal diálogo promocionado por tal spot publicitario sea simplemente “malo” me hace suponer que usted es una persona incapaz de echar una “otra mirada” mediante situaciones en que las mujeres son orientadas a aceptar roles tradicionales.

    El problema no es que su mujer salga por ahí alabando su sargo con pimientos, el problema es que entre todas las cualidades que supongo que tenga su mujer, cuando tenga que comentar alguna de sus aptitudes opte por hablar de las costillas de cerdo o das tortillas que hace ¡tan ricas!

    El grand problema a que se enfrenta el colectivo femenino en relación a lo que divulgan los medios de comunicación y a lo que hablan personas como usted es que la imagen de la mujer transmitida por ambos es estereotipada y spots “sexistas” como este en cuestión son tratados con ironía y no con respecto y visión crítica.

    Si tiene una hija y pretende que la misma crezca mirando a modelos de mujeres que sólo sirvan para cuidar, lavar, planchar, dotadas de cualidades como ser sumisas y que su mayor reto en la vida es alcanzar la eterna juventud muy bien, siga haciendo esta clase de comentarios en su blog.

    Yo le sugiero que no utilices temas tan serios como este para estar “picando” a la ministra de la igualdad y cuando lo haga por favor, utilice argumentos fundamentados y no argumentos basado en ironías que sólo sirven para despreciar una lucha que viene a más de 2 siglos reivindicando derechos, igualdad y dignidad por parte de las mujeres.

  9. Cristóbal Ramírez Says:

    Gracias, Dani, por el comentario.
    Se equivoca en algo: yo estoy por la absoluta igualdad jurídica entre sexos. Y lo estoy tanto que abogo repetidamente, en público y privado, por la desaparición de las dos únicas leyes claramente sexistas que sobreviven en este país: la del Divorcio y la llamada “de Género” (un auténtico atentado lingüístico, como denunció la Real Academia Española). O sea, estoy a favor de que si un hombre insulta a su pareja tenga exactamente la misma pena legal que si una mujer insulta a su pareja. O si le pega. O si le es infiel. O si la viola. O si… En eso se basa el concepto de ciudadanía emanado de la Revolución Francesa.
    Estoy también a favor de que cuando se registre un divorcio en el 95% de los casos los hijos no queden, manu militari, con ella, y él vea menguado su salario en hasta el 70% (hubo un caso en A Coruña que menguó el 110% durante varios meses) y que, además, ella se quede literalmente con todo el patrimonio, incluido el piso que regaló el padre de él. Con independencia de las causas del divorcio (¡ese es el quid de la cuestión!), la enorme mayoría de las mujeres convierten su separación en un negocio (sea dicho de forma rápida para simplificar).
    O sea, que si tenemos un Ministerio de Igualdad es justo para eso: para ser iguales ante la ley. Porque socialmente es otro cantar: no somos iguales biológicamente y no ocupamos el mismo papel social. Ni nosotros ni los leones, las jirafas, los chimpancés o los gatos. Y eso es, sencillamente, así.
    Hay mujeres que están encantadas en desempeñar un papel tradicional y son felices o infelices como cualquiera. Otras que trabajan y lamentan no ser amas de casa. Otras que trabajan y son felices también viendo a los hijos a la cena… Qué se yo. El mundo es, por suerte, variado y complejo, y todos los intentas reduccionistas son un paso más hacia el control, la delación y el policía al lado vigilante. E históricamente ya sabemos en qué forma de gobierno se traduce eso.
    Y sí, cuando alabo públicamente a mi mujer casi siempre lo hago con relación a la tortilla o las costillas de cerdo o algo similar. Lo demás lo guardo para la intimidad.
    Reitero mi agradecimiento, desde la discrepancia.
    PD/ Sí, tengo una hija. Y al igual que el hijo, tiene las mismas obligaciones y derechos. Eso sí, los intereses de ambos y su rol social son absolutamente distintos. La naturaleza tiene esas cosas…


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: