Archive for the ‘Carácter español’ category

Se escapa de la residencia con 91 años para irse a bañar a la playa en plena tormenta

octubre 27, 2011

Esta España nuestra, que diría la cantante Ana Belén, no deja de dar sorpresas. Algunas curiosas, felices, inigualables. Como la noticia de que un hombre de 91 años -que no debe de ser un católico practicante- aprovechó que el resto de sus compañeros de residencia de ancianos había emprendido el camino para ir a misa y que el último de la fila se olvidó de cerrar las puerta. Ni corto ni perezoso, Jesús, que así se llama, aprovechó la oportunidad y se largó sin más ni más a una playa de Foz (Lugo). Y como quizás se diera cuenta de que su aventura iba a durar poco, o bien quizás no su agilidad no le permite grandes alardes, el caso es que decidió meterse en el mar vestido y con zapatos. Y eso que ayer, miércoles, el tiempo no estaba para bromas, con una gran tormenta sobre Galicia que dejó inundaciones en otros puntos.

Lo más curioso es que Jesús no fue andando, sino que se desplazó en su silla de ruedas, que aparcó con cuidado, y luego descendió a la arena. Eso sí, demostró que todavía puede dar unas brazadas.

La Guardia Civil lo localizó una vez que se dio la alarma general. Llegó sano y salvo a su residencia, aunque las religiosas que la regentan, con el susto en el cuerpo, lo remitieron al hospital más cercano. Los médicos lo certificaron: Jesús estaba como una lechuga de fresco. Y la merienda no la perdonó, mientras comentaba que había emprendido el corto pero fructífero viaje porque estaba aburrido. Durante 45 minutos su vida fue otra. Y todo gracias a una misa.

Ocho marineros vascos indocumentados e ignorantes (el día en que el PP coincidió con las tesis independentistas)

noviembre 26, 2009

Los únicos culpables del secuestro del Alakrana son los piratas. Dicho eso, todos los marineros volvieron a casa sin un rasguño. Dos de los piratas han sido apresados y han sido puestos a disposición del juez, como corresponde en un Estado de Derecho. Nada apunta a que el dinero del rescate haya sido pagado con fondos públicos.

Esos son los hechos. Junto con el que el Alakrana, en el momento de ser capturado, había abandonado voluntariamente la zona de protección internacional y por su libre voluntad había puesto proa a aguas infestadas de piratas, buscando un máximo beneficio en las capturas. Su decisión y su riesgo. Con el corolario de que luego hubo que sacarlo de allí, como es lógico y a lo que tienen derecho esos marineros.

Ante una gestión dificilísima e impecable por parte del Gobierno -en este caso, encabezado por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero-, una oposición cuya única misión es sacar petróleo de donde sea ha dado una lección de lo que no se debe hacer, entre otras cosas porque el resultado es inmejorable, y de ello debería alegrarse no sólo España entera sino también el mundo entero.

Pero en este país donde  todo gira al revés eso es posible. Ahora resulta que sería mejor que el secuestro se prolongase, o que la Armada empezara a tiro limpio contra los piratas, o vaya usted a saber qué. En esa pieza del teatro del absurdo participaron también los familiares de los marineros vascos: mientras los familiares de los gallegos aceptaban viajar en el avión que puso a su disposición el Ministerio de Defensa para ir a las Seychelles a abrazar a los recién liberados marineros, los vascos, todos a una, se negaron a subir al aparato… ¡porque era español!, y ya se sabe que el País Vasco está en Marte o quizás conforma un universo propio.

Para completar el vodevil, esos ocho mismos marineros vascos se encargaron de poner la guinda al declarar ante el juez: no dejaron títere con cabeza en el Gobierno -les faltó acusarlo de aliado de los piratas-, cuya gestión tildaron de “asquerosa”. O sea, con distintos calificativos, ellos -los partidarios de las tesis independentistas- y el PP coincidieron en zarandear al Gobierno. Cuesta entender qué es para unos y otro un desenlace feliz.

Luis Buñuel visto por su viuda

septiembre 14, 2009

No es oro todo lo que reluce, pero el mundo del cine tiende a transformar la visión serena. Así, a un señor que haga buen cine (o lo que se considera bueno, vaya usted a saber) se le disculpa todo y se le endiosa. En las Memorias de una mujer sin piano, editadas ya casi hace una década pero que ahora vuelven a andar por ahí, la viuda de Luis Buñuel, Jeanne Rucar, deja claro su amor por el director pero deja también perlas como estas:

Una mañana… se me ocurrió pasar a saludarlos. Ana María había salido y charlé un rato con Gustavo antes de volver a casa. “Vengo de casa de los Pitaluga, Gustavo te manda recuerdos”. Luis se puso blanco de rabia. “¿Qué me dices, Jeanne? ¿Te acostaste con él?”

Tras la negativa, Luis no me contestó. Subió a su habitación a buscar una pistola, bajó con ella y delante de mí llamó a Gustavo. “Gustavo, voy enseguida a tu casa para matarte”. Gustavo consiguió calmarlo finalmente no fue muy fácil.

La cosa debía de tener su miga, porque afirma que Luis era bueno conmigo. Me cuidaba; supo amarme. Nuestro matrimonio duró 50 años… Nunca pensé divorciarme. Luis era celoso, dominador, pero tierno también.

El caballero pertenece al capítulo de armas tomar, aunque ello no quita para que no todo el mundo esté de acuerdo con que alguien cuente con pelos y señales cómo era la vida en común: En cuanto nos instalamos juntos en Madrid puso la norma siguiente: él podía recibir a sus amigos en casa, yo no… Luis y sus amigos se encerraban en el bar y la mayoría de las veces me pedía que les dejara solos.

O ahí va otro párrafo:

Cuando yo salía tenía que estar de vuelta a casa a las cinco en punto. Él, siempre, me esperaba en la puerta. Si llegaba algunos minutos tarde, me regañaba. Mis actividades le daban celos: no me permitía tocar el piano o me prohibía la gimnasia, que practicaba antes de conocer a Luis. Y cuando los hijos se independizaron y descubrí la encuadernación, también me lo prohibió…

En dineros, más de lo mismo: Si me hacía falta, se lo pedía a Luis. Abría su cartera y me lo daba.

No hacen falta muchos comentarios más sino repetir que idolatrar a alguien por su profesión no lo convierte automáticamente en una buena persona. Al menos no en una buena pareja. Porque aguantar al tal Luis Buñuel, del que dice que fue un buen cineasta, tiene su miga…

Pagan 5.000 euros por dos entradas para ver una corrida de toros en Barcelona

julio 6, 2009

En las conferencias que doy por el norte de Europa siempre sale el tema del tal Almodóvar y el de lo toros. Del primero que Dios lo bendiga pero lo ignoro todo. Con el segundo siempre recurro a alguna argucia para restarle importancia a tan bárbara costumbre. Hoy, sin embargo, no sabría que decir, porque leo en la prensa que se han llegado a pagar 5.000 euros por dos entradas para ver torear en Barcelona, ciudad culta donde las haya, a un ciudadano de nombre José Tomás. En palabras del empresario Antonio Matilla, que gestiona el coso barcelonés: «José Tomás le ha dado a la ciudad una vida bestial».

España es así, y a veces no me extraña que en el norte de Europa la estudien sabiendo que, de verdad, es diferente. Y milagrosa: tiene un pie en el siglo XXI y otro en el XIX.

En Finlandia los coches no llevan una pala y sal en invierno

febrero 17, 2009

Mi amiga Begoña del Barrio me hace llegar una carta al director publicada en enero en un periódico tan serio como es El País. Es lo que tiene tanta interactividad: que a cualquiera le meten un gol porque cualquiera opina. Así que un lector (no me queda claro el nombre en la fotocopia que me pasó Begoña) se refiere al caos que vivió Madrid en enero cuando las nevadas bloquearon la capital.

El astuto lector descubre que en Finlandia, donde Begoña vive, “existe la obligación” de llevar neumáticos con clavos. En efecto, es casi cierto. Hay neumáticos de verano, neumáticos de invierno (con una especie de cabeza de clavos para agarrar en la nieve y el hielo) y neumáticos que valen para el verano y el invierno (muy caros).

Eso se le puede pasar. Pero sigue el pontificador: “y los conductores han de llevar en su vehículo un saquito de sal con arena y una pala”. A los colegas finlandeses que he ido preguntando (incluida gente que no conocía de nada en el tren) tal afirmación les produce asombro o simplementa carcajada. “¿Para qué? ¿Para que el acompañante vaya delante con la pala echando la sal con arena?”. Tampoco en el hotel saben a qué se refiere tal histriónica afirmación que roza el ridículo. Y hablamos de El País. El problema en España es que cualquier ciudadano sabe, ¡faltaría más!, lo que habría que hacer: da lecciones al entrenador de fútbol, a los jugadores, a los ministros, a los alcaldes: “Si me dejaran a mí, en un santiamén lo solucionaba yo”. Sí, con una pala, sal y arena.

190.000 niños sin clase en España a causa del viento: una vergüenza más que añadir a la lista

enero 23, 2009

La Consellería de Educación (ministerio autonómico) de Galicia ha decidido a última hora de ayer avisar por SMS a los profesores de enseñanza infantil, primaria y secundaria de las provincias de A Coruña y Lugo de que hoy no hay clase. Por emplear la expresión -poco educada- española, con un par. En total, cerca de 190.000 alumnos se quedan de repente en sus casas y 820 centros permanecerán cerrados. ¿La causa? Que para hoy se prevén fuertes vientos en esas provincias que pueden alcanzar los 140 kilómetros por hora. Un dato éste que se sabía por las agencias meteorológicas oficiales poco antes de las 10 de la mañana de ayer, pero que la Consellería de Educación prefirió ignorar… hasta que era noche bien cerrada.

La reflexión es inmediata y lógica: ¿cómo hacen los finlandeses, números uno en el informe Pisa y que tienen unos inviernos con nieve, viento y temporales de toda guisa? ¿Y los noruegos, en cuyas costas el mar bate que ríase usted? ¿Y los suecos del sur, de esa maravillosa región plana que es Escania y donde el viento arrasa ahora mismo? ¿Y los habitantes de Odense, que siguen acudiendo a sus trabajos en bicicleta con un frío de rayos? Esos analfabetos de países atrasados, en fin, ¿por qué no toman nota de lo que se hace en el noroeste español?

Hay dos argumentos que se van a escuchar a lo largo del día de hoy: uno, que es por el bien de los niños; el otro, que no hay medios ante una contingencia de este estilo. El primero es demagógico en un país donde millones de infantes van todos los días en los autobuses escolares sin cinturón, por la sencilla razón de que no es obligatorio disponer de ellos, algo que a los padres les trae sin cuidado porque más de la mitad de los que son transportados en vehículos privados circulan sin cinturón ni nada que se le parezca.

El segundo es cierto: todo el mundo protesta cuando hay nieve o temporal y argumenta que dónde están los medios, las máquinas. Eso sí, de pagar impuestos para comprarlas, nada de nada. Que vengan las transferencias que nos hacen alemanes, daneses, suecos o finlandeses vía Bruselas.

200.000 niños sin clase y en las cercanías de Santiago de Compostela sopla una pequeña brisa que me ha permitido dar una vuelta y disfrutar de esta noche cálida. Por acabar con otra frase española: otra vergüenza torera.

Incendio en Vigo, país de irresponsables

septiembre 9, 2008

En la madrugada del pasado sábado se registró un gran incendio en una enorme nave de 6.000 metros cuadrados de un área industrial cercana a la ciudad de Vigo. Un accidente como puede pasar en cualquier lado. El problema son las segundas partes: la contaminación que se generó en la cercana playa de Samil (espuma de hasta un metro de altura, mientras los pocos bañistas que quedan en septiembre seguían por allí) y las revelaciones de las últimas horas: de las 11 empresas que utilizaban esa nave tan sólo una tenía licencia. O sea, el permiso municipal para funcionar. Y no lo digo yo sino el alcalde de Vigo, Abel Caballero. Algunas de las otras 10 tenían la solicitud en trámites aunque, al parecer, todas funcionaban a pleno rendimiento sin que nadie dijese nada. Un total de 110 personas trabajaba en esos locales sin vigilancia con el añadido de que niguna de las 11 firmas disponía de medidas de seguridad contra el fuego, ni extintores ni detectores, a pesar de que por ejemplo una (la legal, donde se originó el fuego) almacenaba detergentes.

Las preguntas que se repiten en la calle son las evidentes: ¿Dónde estaban los inspectores municipales? ¿Cuántas empresas más hay así, en la nebulosa pirata? La atrasada España donde los irresponsables crecen más que la hierba sigue viva. Y goza de buena salud, según se ha visto en Vigo.