Archive for the ‘Medios de comunicación’ category

El chip del lenguaje machista

febrero 27, 2009

“Tenemos puesto un chip que propicia el lenguaje machista”. La frase la ha pronunciado Elena Alfaya, investigadora de la Universidad de A Coruña que dirige el proyecto Sexismo y androcentrismo en la prensa periódica española: análisis exhaustivo de las noticias publicadas en el periódo 2002-2007. En una entrevista publicada el domingo pasado en La Voz de Galicia, Elena Alfaya llega a decir que le llamaba la atención que en noticias de asesinatos de mujeres “se legimitaba esa violencia al utilizar un lenguaje que las culpabilizaba”, y sigue con perlas del estilo de no haber encontrado una descripción positiva de las mujeres maltratadas (“Ellas nunca hacen nada positivo”) y sí que encuentran “descripciones positivas del asesino”. El ejemplo que pone, muy en línea de los defensores de la restricción de la libertad de expresión que tanto proliferan, semicamuflados, ahora en España, lo saca de un periódico “de tirada nacional”: “La mujer asesinada por su pareja en Cheste no había presentado denuncias previas”, de lo cual deduce, pura y llanamente, que “el discurso la culpabiliza (a la mujer) y atenúa el asesinato”. Por supuesto en ningún momento pone por delante la presunción de inocencia y, ¡faltaría más!, el estudio de las causas de esa violencia, un problema cuantitaiva que no éticamente menor en España. ¡Menos mal que reconoce que no hubo mala intención por parte del periodista, sino que habla poco menos de que hay una superestructura interior o algo así, que no especifica, que hace escribir esas cosas!

Elena Alfaya, que hace uso de una libertad de expresión que no reconoce en el fondo al periodista (uno escribe lo que le da la gana, dentro de los límites del Código Penal), aboga incluso por hacer cursos de “educación lingüística para periodistas”. O sea, más presión sobre los informadores para que escriban lo que algunas iluminadas creen que es lo correcto.

Ni siquiera el problema es que “a mí me pasaron por delante (en la Universidad) hombres con menos preparación académica y experiencia”. Ni tampoco el que “muchas mujeres renuncian a ser madres para llegar a sus objetivos profesionales” (se entiende que las mujeres tienen el suficiente sentido como para decidir libremente lo que quieren hacer, aunque parece que Elena Alfaya no lo considera así). El problema es que en España se está instalando un aparente derecho a censurar, cortar, coaccionar o prohibir la difusión de aquello que no gusta a determinadas mujeres, valiéndose del argumento de la marginación histórica. Lo cual es considerar a la mitad de la población como tonta.

Está muy bien que Elena Alfaya investigue eso o lo contrario. La invito a que lo haga en el mercado, en la empresa privada. Y no con mis impuestos, por favor.

Anuncios

“El País”, el accidente de Spanair, el requerimiento de un juez y la sombra de la censura

septiembre 20, 2008

Un juez ha requerido al diario de centroizquierda El País para que cese de emitir un vídeo (nada escabroso) sobre el reciente accidente de Spainair de Barajas. El diario ha respondido diciendo que lo consiguió por métodos lícitos (fundamental, porque el periodista no puede hacerse con una información a cualquier precio y de cualquier manera), manteniendo el vídeo en su página web y publicando un editorial en el que manda al juez, educadamente, a freir espárragos. La palabra “censura” vuelve a salir a la palestra, algo de lo que en España se supo mucho. Y con independencia de filias y fobias, la pregunta es: ¿tiene derecho un juez a restringir la libertad de información? ¿Cuál es la línea que no se puede traspasar? ¿Por qué no censurar las imágenes de cualquier accidente de automóvil que salen cada día en el telediario? Parece que su señoría ha ido demasiado allá. El País, o cualquiera, tiene derecho a emitir unas imágenes que consideran informativas y que, desde luego, se hallan a años luz del morbo o del amarillismo con que bombardean algunos programas de televisión, comenzando por Tele 5.

50 millones en prostitución

septiembre 3, 2008

50 millones de euros. Más o menos, claro. Esa es la cantidad que se gastan los españoles cada día en el sector de la prostitución, según estudiosos (los medios dicen que “expertos”, pero vaya uno a saber qué significa eso) que comparecieron ante la ponencia ad hoc constituida en el Congreso de Diputados. Las comunidades donde la prostitución constituye un boyante negocio son Andalucía, Valencia y Madrid, por este orden, si bien el negocio resulta rentable en todas partes: se trata del segundo mundial más lucrativo después del tráfico de armas y por delante del narcotráfico.

No existen cifras oficiales en España, claro, pero se trabaja con la hipótesis de que suman algo más de 96.000 las personas que se dedican a la prostitución, número muy inferior al que se suele emplear en informaciones (300.000) periodísticas y en charlas coloquiales; de ellas, 6.000 hacen la calle y el resto trabaja directamente en pisos. En torno a la mitad del total se trata de mujeres latinoamericanas, y cerca del 40% de otros lugares del planeta. Sólo el 10% son españolas.

En lo que se refiere a la población que hace uso de los servicios de las meretrices, es del 6%. No hay que olvidar que de los 18.000 millones de euros que se mueven al año una parte, aunque sea pequeña, se refiere a beneficios de los medios de comunicación, ya que muchos periódicos incluyen en sus páginas anuncios que, metafóricamente, se conocen como contactos.

Quien ha reaccionado de inmediato, con una campaña sorprendente, es el Ayuntamiento de Sevilla: en numerosas vallas ha colocado un gran anuncio en el que se ve un hombre de espaldas echando mano a la cartera y el texto ¿Tan poco vales que tienes que pagar? Los vecinos están perplejos y hay opiniones para todos los gustos.

Chikilicuatre ganó

mayo 26, 2008

Polémico de principio a fin, el Chikilicuatre ha dado para horas y horas de televisión y de conversaciones. Con independencia de que sea un producto friky, de que haya dejado a España a la altura del ridículo en Eurovisión (no más que algunos otros, como el representante francés), el Chikilicuatre ganó… en audiencia. Los casi 14 millones de personas que vieron el Chiki Chiki por TV1 convirtieron a Eurovisión 2008 en el programa más visto en los últimos seis años. Llegó a tener una cuota de pantalla (share) nada menos que del 78,1%. Que es de lo que se trata.