Archive for the ‘Religión’ category

En España no se puede objetar a Educación para la Ciudadanía

enero 28, 2009

Hace tan sólo unos minutos, y por 22 votos contra 9, el Tribunal Supremo de España ha decidido en sentencia que los padres no tienen derecho a objetar a la asignatura Educación para la Ciudadanía, polémica donde las haya y rechazada hasta ahora por toda la derecha política y la Iglesia Católica. En el triunfo de la tesis vencedora ha pesado el hecho de que, de haber decidido en contra, se abría una puerta a objetar no sólo en el terreno de la educación sino en otros muchos más. La decisión permite aventurar que la polémica se recrudecerá en los próximos días, cuando se conozcan los votos particulares. Además, ahora hay que integrar en las clases normales a aquellos alumnos (pocos, muy pocos) que se ausentaban de ellas cuando comenzaban.

Educación para la Ciudadanía: asalto final

enero 26, 2009

Por si fuera poco lo que está cayendo, el Tribunal Supremo comenzó hoy sus deliberaciones sobre la legalidad o ilegalidad de la objeción de conciencia a la asignatura obligatoria Educación para la Ciudadanía, duramente cuestionada por la derecha social, por la Iglesia Católica y por el Partido Popular. Se trata de dilucidar si es legal que una minoría de padres objete y haga que sus hijos no acudan a esas clases.

Educación para la Ciudadanía es, desde luego, una asignatura polémica, muy polémica, que incluso asienta como verdades absolutas hechos o situaciones que son muy discutibles. La adopción de niños por parejas homosexuales, por ejemplo, un tema en el que no hay un mínimo consenso básico y que tampoco puede presentar un recorrido histórico que demuestre que esos niños son o no son bien aceptados en los centros de estudio y acaban siendo o no siendo personas marginadas o integradas.

Con independencia de las posturas firmes e intransigentes en uno u otro sentido (da la impresión de que cuantitativamente la derecha que lo tiene claro es muy superior a la izquierda que lo tiene claro), de una manera muy tímida lo que se puede denominar centro social ha advertido del temor a que, de ser legal la objeción, se abra una puerta a una rebelión al pago de ciertos impuestos, o a la objeción a alguna otra asignatura.

La variedad de textos que existen para impartir esa asignatura no contribuye a serenar el debate. Necesario, y mejor que sin ideologizar hasta el extremo, como ha sucedido. Porque, en efecto, un elevado porcentaje de la población española no se siente cómoda con esa asignatura. No sólo los estrambóticos del PP valenciano que ordenaron impartirla en inglés en un país en el que casi nadie habla inglés, con la intención de que nadie entendiera nada, sino tampoco sectores liberales que no se atreven a abrir la boca porque no es políticamente correcto. Y así están las cosas.

La Iglesia Católica monta en cólera

enero 25, 2009

“Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida”. Este es el lema que llevan varios autobuses en Barcelona y Madrid, y que se pretende que lleguen a Sevilla, Valencia, Málaga, Santiago, A Coruña y Vigo. El presidente de la Confederación Episcopal Española y arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela (encuadrado en el sector más duro y derechista de la Iglesia Católica), ha montado en cólera.

Para Rouco Valera, es “un abuso” aprovechar los autobuses “para hablar mal de Dios ante los creyentes”, algo que asombró porque los vehículos simplemente plantean la duda de la existencia divina, inclinándose respetuosamente por el no. “Desfigurar la verdad de Dios, mofarse de su amor, significa en realidad perjudicar la causa del hombre”, continuó, en una alocución cuyo fondo es igual al de los islamistas.

La cólera de la Iglesia Católica es bien conocida en España. No hay que remontarse a la Inquisición, sino a la guerra civil para recordar su firme apoyo a las ejecuciones masivas e ilegales de los vencedores, algo de lo que todavía no ha hecho acto de contrición. Curioso, ¿no?

España en cifras (1)

septiembre 4, 2008

69% de los españoles cree que el número de extranjeros que viven en el país es “demasiado” o “excesivo” (encuesta del CIS sobre Actitudes ante la discriminación por origen racial o étnico).

29% de los españoles cree que los extranjeros que residen ilegalemente en el país no deben tener acceso a la sanidad pública (encuesta del Ministerio de Trabajo).

23% de los españoles cree que los extranjeros que residen ilegalmente en el país deben tener acceso a la sanidad pública dependiendo “de la gravedad de la situación” (encuesta del Ministerio de Trabajo).

14% de los españoles creeo que los menores de edad extranjeros que residen ilegalemente en el país no deben tener acceso a la sanidad pública (encuesta del Ministerio de Trabajo).

150 colegios segregan por sexo; o sea, o admiten a niños o admiten a niñas. La mayoría pertenecen al Opus Dei. Unos 100 son concertados (de propiedad privada, funcionan con subvenciones públicas). No existen cifras oficiales globales puesto que los centros dependen de cada comunidad autónoma.

5 años de media duran los pleitos de los ciudadanos contra la Administración.

1 de cada 5 bebés que nace en España es de madre extranjera.

1,39 fue el número de hijos por mujer en el 2007 (en Francia es de 2,00 y en Eslovaquia, 1,24; uno y otro, los extremos en la UE) en el 2006 fue de 1,38.

860.000 parejas tienen problemas de fertilidad. 30.000 se someten a tratamiento. De éstas, 1.500 son mujeres solteras o lesbianas (datos del 2006).

95% de las madres se quedan con los hijos tras una sentencia de divorcio. En el 3% de los casos los menores se quedan con los padres (la práctica totalidad, por la aceptación de la madre). El 2% tiene la custodia compartida.

En septiembre y por la iglesia católica

septiembre 2, 2008

Un estudio ofical de los años 2006 y 2007 determina que la mayoría de los gallegos (residentes en Galicia, noroeste de España) prefieren casarse en el mes de septiembre y siguiendo el rito de la iglesia católica. Como causas, los observadores aducen que suele ser un mes con buen tiempo (3.258 matrimonios), mientras que enero o febrero ofrecen días cortos y fríos (570 parejas). En lo que se refiere al rito (año 2006), 6.518 parejas siguieron el católico, 4.506 formalizaron su enlace sólo en el registro civil y 48 según fórmulas de otras religiones. La edad preferida para unirse a otra persona está entre 30 y 34 años. En el 2007 hubo, además, 49 matrimonios homosexuales masculinos y 24 femeninos. En el 2006 se anotaron 268 uniones entre una española y un extranjero, 672 entre una extranjera y un español, y 136 en la que tanto uno como otra eran extranjeros pero eligieron Galicia por muy diversas razones.

España, país católico

mayo 28, 2008

España es un país social e históricamente católico. Esto resulta innegable. Pero la Constitución establece que hoy en día carece de religión oficial. No es un Estado laico, pero sí aconfesional. Por eso sorprende que tanto el PSOE como el PP hayan hecho un paréntesis en su batalla dialéctica habitual y hayan unido sus votos con el único fin de derrotar una iniciativa de Izquierda Unida en la que solicitaba que el juramento o promesa de los cargos públicos deje de llevarse a cabo ante la Biblia y un crucifijo.

Por encima de que a unos les parezca bien y a otros mal, resulta difícil no darle la razón a Izquierda Unida con la Constitución democrática en la mano. Porque puede llegar el día -y quizás no esté muy lejano- en que haya un ministro español de pura cepa musulmán o de cualquier otra confesión minoritaria. ¿Tendrá que prometer o jurar ante la Biblia y el crucifijo? ¿Pondrá un Corán? ¿O la representación de cualquier otra deidad? Porque la bandera y la Constitución son las que son, pero la religión pertenece al ámbito privado de cada uno.

PSOE y PP han dado un paso atrás. No en la laicidad o confesionalidad del Estado, sino en el respeto al parecer de todos los que habitan España. No se puede imponer a unos los símbolos de otros, excepto que estemos de acuerdo en que los otros también tienen derecho a imponernos los suyos. Y así empezaron docenas si no cientos de (estúpidas) guerras de religión.