Posted tagged ‘Divorcio’

Divorcio: la discriminación de ser hombre

mayo 27, 2008

El periódico El País, socialdemócrata, publica hoy un reportaje de Pere Ríos titulado Discriminado por ser hombre”, en el cual afirma que la custodia compartida se abre paso como la mejor opción para los hijos de separados pero en el 97% de los casos se concede a la madre. Informa también de que más de 110.000 menores “ingresan cada año en el ya saturado club de hijos de divorciados”. En Suecia son el 90% de los casos los que terminan en custodia compartida (siempre según esa fuente).

Lo que el reportaje deja caer como de pasada, y que constituye el trasfondo de la cuestión, es el aspecto económico. Las asociaciones de mujeres, feministas o no (con la excepción del grupo de Empar Pineda), no quieren ni oír hablar de compartir hijos ni decisiones sobre ellos, puesto que, si bien en teoría la patria potestad no se le quita al padre, cualquier decisión cotidiana sobre la salud o sobre la educación la toma la madre en exclusiva (o con su nueva pareja) y el ex cónyuge se limita a pagar por las buenas o por las malas mientras, por ejemplo, ve como esa nueva pareja lleva a los hijos al médico o está a su lado tras una operación. En suma, la custodia compartida supondría una merma de ingresos para el 97% de las mujeres divorciadas y el 3% de los hombres divorciados. Porque, mal que pese, el divorcio es, también, un negocio para esas personas. Y ese sí que es el auténtico fondo de la cuestión.

 

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Contra la crisis, divorcios

mayo 17, 2008

Crisis económica a la vista. O ralentización, como dice el Gobierno español. El caso es que este año la construcción se está frenando con fuerza: ya no se levantarán en España tantas viviendas cada doce meses como en toda Alemania, Francia y Gran Bretaña juntas. Eso implica pérdida de puestos de trabajo y, aunque parezca más o menos increíble, ello va a incrementar el número de divorcios, según los sociólogos. Además, desde que entró en vigor el llamado “divorcio express” (septiembre del 2006), las trabas burocráticas casi han desaparecido, y eso anima a dar el paso de la ruptura. Incluso hay alguna web de abogados matrimonialistas que ofrece un divorcio express en tres meses y sólo por 400 euros, y alguna otra más por otros 50 euros (una separación sin acuerdo y con hijos significa en torno a los 1.500-2.000 euros por cada cónyuge). La Iglesia católica, por cierto, entiende que con tantas facilidades se incita a dinamitar la familia tradicional, que, según ella, está en crisis.

Imposible divorciarse en España

mayo 9, 2008

El casado casa quiere, reza un refrán formulado cuando el matrimonio era para toda la vida. Pero, ¿y el separado? Tras la disolución del vínculo y el pago de la pensión alimenticia, a veces acompañada de otra compensatoria, muchos ex cónyuges se ven abocados a una economía de crisis, a la mera subsistencia. La vivienda se convierte en problema, y en algunos casos contenedores, caravanas en cámpings o pensiones son la primera opción; luego, la solución del piso compartido o la vuelta al hogar de los padres. Sólo que el regreso se hace, entonces, con medio hogar a cuestas: con la compañía temporal y regular de unos hijos que se hacen presentes en fines de semana o vacaciones.

Un separado o divorciado destina alrededor de un 35% de sus ingresos líquidos al pago de la pensión de alimentos (en torno al 20%) y de la compensatoria (un 15% de promedio), si la hubiera, pero el porcentaje puede ser aún mayor, rondando en algunos casos el 50%. La pensión compensatoria se decide si el otro cónyuge resulta perjudicado en su nivel de vida por el cese de la convivencia.

Pero otro desembolso, mucho más difícil de cuantificar, es el de la segunda vivienda, lo que en teoría debería ser el otro hogar resultante de la separación, ya que en el 95% de los casos el cónyuge que se queda con la custodia de los hijos lo hace en la casa común. Si sobre esa primera vivienda pesa una hipoteca, los juzgados de familia suelen dictaminar que la carga se satisfaga por mitades; así, al debe de la ruptura el cónyuge que se va de casa ha de sumar el pago de la mitad de aquella.

(Todas las líneas anteriores pertenecen a un reportaje titulado “Imposible separarse tras el boom inmobiliario”, publicado por M. Antonia Sánchez-Vallejo en el periódico de más difusión de España, “El País”. Sólo cabe añadir que en el 97% de los casos quien sufre esa situación de ruina es el hombre. Con independencia de las causas del divorcio).

 

25.000 niños españoles odian a su padre

abril 16, 2008

Beatriz Pallas, una buena ex alumna mía y en la actualidad periodista de La Voz de Galicia, ha publicado hoy un reportaje bajo el título “Cada año, 25.000 niños son inducidos por un progenitor a odiar al otro”. Son chicos que padecen el llamado SAP, Síndrome de Alienación Parental. Se trata de un odio inducido por uno de los progenitores (casi en exclusiva, por la madre, que es en el 97% de los casos quien se queda con la custodia -y lógicamente con el patrimonio económico del matrimonio- y quien decide también casi en exclusiva cualquier aspecto de la vida de los menores). El reportaje saca a relucir el ejemplo de un padre de carne y hueso que cuando está con sus tres hijos sólo recibe el absoluto silencio por respuesta, un caso realmente trágico y cuya lectura pone la piel de gallina.

No desciende Beatriz (ni tiene por qué hacerlo) al fondo de la cuestión: la Ley de Divorcio permite eso sin problema alguno, con un solo caso excepcional que recoge el reportaje (una juez otorgó en el 2007 la guardia y custodia de una niña de 4 años a su padre para evitar que la madre continuara manipulándola en su contra). La de Divorcio y la llamada Contra la Violencia de Género son las dos únicas leyes sexistas que están en vigor en España. Es decir, que hacen discriminación según se haya nacido varón o hembra. Discriminación que, obvio resulta decirlo, presenta un difícil encuadre en el concepto de ciudadanía que va innato a un régimen democrático.

Uno de cada cuatro hombres no es el padre del niño

marzo 22, 2008

¿Mucho o poco? La empresa biotecnológica Bionostra ha llevado a cabo más de 200 análisis en España y ha descubierto que el 25% de las pruebas de paternidad arrojan un resultado negativo. O sea, que el supuesto padre no lo es. Según una de las especialistas que participaron en el estudio, Ana Carmen Martín, esa “alta incidencia” se debe al “aumento de la emigración que separa y distancia a las familias” por una parte, y a que, debido a la intensa vida laboral de las sociedades desarrolladas, “pasamos más tiempo en el trabajo que en casa, y esto tiene sus consecuencias”.

Dos son las razones por las que los varones acuden a Bionostra para solicitar un análisis: “la desconfianza que sienten respecto a la fidelidad de sus mujeres” (en palabras de Martín) y al pago de pensiones tras un proceso de divorcio, ya que “hay muchos casos en los que el padre quiere comprobar su paternidad antes de pagar una pensión al niño”. A ello hay que sumar las herencias conflictivas.

¿Mucho o poco? La pena es que no dispongamos de cifras de otros países y épocas para comparar. Porque emigración hubo siempre. Aunque quizás el elemento más polémico sea esa desconfianza hacia las mujeres. ¿Mutua?

Sexismo en los hospitales

marzo 20, 2008

En España están en vigor dos leyes, sólo dos, sexistas. O sea, que diferencian según el poseedor de derechos sea hombre o mujer. Y en ambas sale perjudicado el hombre. Una es la Ley de Divorcio. También hay, cierto es, asociaciones como la gallega de Padres y Madres Separados que están dando el callo (un Hip, hip, hurra por ella) de manera ejemplar.

Viene esto a cuento por la información publicada hoy de que hospitales gallegos niegan a padres separados la historia clínica de sus hijos. Y teniendo en cuenta que en un abrumador porcentaje (parece ser que superior al 95%) los hijos (y el patrimonio, y los dineros) quedan con la madre, eso quiere decir en la práctica que los padres, los hombres, no tienen ni idea de qué les pasa a sus chicos cuando ponen un pie en un centro sanitario. Y en teoría un padre los quiere tanto como una madre.

No vale el argumento de decir que existe una general confusión entre la custodia y la patria potestad. María José Rubio, la conselleira de Sanidad de la Xunta de Galicia (o sea, la máxima responsable del sector), lo tiene facilísimo: que envíe una circular a todos los centros bajo su mando diciendo que los padres siguen siéndolo aunque sus hijos no vivan con ellos. Y que lo haga ya. Cualquier otra cosa la convierte en cómplice de este desaguisado. Uno más en esta España que no puede vivir sin sexismo, sea del color que sea, contra unas o contra otros. En fin, la democracia no se ha asentado del todo por estos lares.